miércoles 8 de septiembre de 2010

el pie del baobab


El pie del baobab

no se echa crema por las noches

ni se raspa por las mañanas

para evitar durezas.

Aguanta áspero el tiempo

y el peso de sus brazos

en la cabeza.


Al pie del baobab su madre le enseño

a observar a las personas

a tener paciencia

y dar buena sombra.


Sin embargo

lo que le gustaría de veras

al pie del baobab

sería calzarse una alas

y ver el mundo que las personas cuentan.

2 comentarios:

Fran dijo...

Que bueno, es buenisimo...aunque tambien con tantos años como viven mira si les contaran historias...tal vez al final viajen mas que tu y que yo...?

TORO SALVAJE dijo...

Claro.
Siempre viendo lo mismo se ha acabado aburriendo.

Besos.